MARILÍ
DESCANSE EN PAZ
25/DICIEMBRE/2009
Ella le puso a su autobiografía "El Camino".
Una noche soñé y escuche, el llamado, tu vas a ser misionera
(Hechos 6,1-5)
Fragmento:
Inicie la primera etapa y me integre en 1981.
Valor: la unidad, y la convivencia familiar, de mis padres, sobre todo mi mama nos educo en valores cristianos, ella pertenencia a la acción católica.
Maduración humana: El estudio de la carrera, la familia, el noviazgo, el estudio de Biblia, el inicio del concilio Vaticano II, la oración, y el testimonio del P. Chuy. Para iniciar la vida apostólica como catequista.
Al hacer mi promesa en 1982, formo parte de la familia IMIS.
Mi experiencia en la India, abrió mi corazón y cambio el plan que solo 5 años no era suficiente.
Mi primer encuentro con Cristo vivo en la India: Ya habia sentido el llamado, vivencia de Dios como padre, pero el encuentro que me hace decidirme es ese encuentro.
Consagración en 1987, día del Padre, en Tlaxcala, "Estar en las cosas de mi Padre" Lc. 2,45. Me consagre, al ver las necesidades misioneras, mas que la convicción propia de la consagración.
2da Llamada cuando mi mama estuvo sola "A ti que... tu sígueme" Jn 21 y la tercera llamada con la enfermedad. (Marzo 2007).
Etapa de directora "dificultades" pero Dios me ha acompañado mucho.
También me maravilla, el trabajo de Dios como orfebre, veo algunas similitudes, por ejemplo Irma y Lilia la devoción al Sagrada Corazón, luego otros catequistas, y aunque cada camino es inédito, hay semejanzas, observaba como hay una persona que impulsa nuestra vocación, un sacerdote, una familia, etc. que hace un acompañamiento particular. Y ver como Dios nos pone en un momento de coincidir para dar un paso, momento admirable.

